Nota Política

Domingo De La Espriella Inteligente,taciturno,señor periodista.

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Por Luis Guillermo Troya

En mi mente se conserva la imagen, del reportero de información económica, siempre dedicado y entregado a su labor como periodista.

Famosas eran sus carreras repentinas, por los pasillos de los medios en los cuales laboró, Domingo fue un hombre amable y respetuoso con todos los de su entorno. Las fuentes económicas que le conocieron, dan fe de su conocimiento y respetabilidad en la materia. Su aspecto cachaco, de caminar lento y bamboleo del brazo derecho, porque el izquierdo siempre estuvo ocupado con, su inseparable amigo el cigarrillo, era ya una imagen familiar en, medios, ministerios, presidencia de la república o en los escenarios que por su actividad periodística tuviera que visitar, eso si siempre acompañaba sus dialoga con la solicitud de un tinto también compañero inseparable de sus agradables tertulias.

 

Alguna vez lo vi en la sala de redacción de Mundo Noticias, de la recordada cadena Sutatenza, acompañado de creo uno de sus mejores amigos, el también hoy desaparecido Manuel Vicente Peña, excéntrico periodista y comunicador, líder de una asociación denominada los chóferes no matones de Colombia, entre los dos traían a la memoria sus momentos de vida Hippie en el pasaje de la 63 o en la emblemática avenida Pepe Sierra, de la cuál Manuel Vicente era una especie de heredero de su fundador, con cierta picaresca Domingo y su compinche narraban orgullosos, haber probado y gozado el elixir de una época inolvidable y de muchos cambios en el mundo, caracterizado s por un movimiento libertario y pacifista.

Quienes conocimos a Domingo, pudimos verlo en reiteradas ocasiones, ensimismado, taciturno, pensativo, prudente o quizás preocupado por el futuro de un país, del cual él siempre tuvo el medidor o termostato, pues vivía al tanto del comportamiento económico de la nación y sus impactos sociales, de los cuales el no se pudo salvar, De la Espriella tuvo un pasado económico boyante, que con él paso de los años se vio vulnerado, dejándolo en una frágil situación económica, que sabemos afronto con dignidad y decoro.

Reflejo de su magnitud como periodista económico, traigo a la memoria, el diálogo que tuve con en su momento, el ministro de hacienda Juan Manuel Santos, quien al enterarse que yo era el director del Noticiero Todelar de Colombia, me manifestó, “felicitaciones, cuenta usted en su redacción, con uno de los hombres, que más conoce de la economía en Colombia”, el protagonista de ese comentario es el hoy presidente de Colombia y premio nobel de Paz.

Lo anterior lo escribo basado en que a pesar de esos reconocimientos nuestro recordado Domingo hasta el final mantuvo una posición digna correspondiente a un gentil hombre, que le impidió recurrir a tráfico de influencias para beneficio propio.

Han pasado dos años, desde la partida anticipada de Domingo a quizás un entorno, donde se sentirá relajado y de maravillas, dado su estado taciturno que aludimos en este pequeño homenaje.

Para finalizar siento en mi oído, su aflautada y nasal voz de la radio, que anunciaba con pausa y amabilidad, las subidas y bajadas del dólar y el café.

Gracias Domingo, amigo de tus amigos, padre y esposo ejemplar e inigualable analista y reportero económico..

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Domingo De La Espriella Inteligente,taciturno,señor periodista.