Nota Política

Las luchas de Monseñor Libardo Ramírez por la vida, la familia y la paz

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A pesar de fuertes caídas en salud que ha tenido en las últimas semanas, monseñor Libardo Ramírez Gómez, obispo emérito de Garzón, desde su residencia en Bogotá, continúa escribiendo y reflexionando sobre los temas actuales de país.

Desde la capital de la república, recuerda sus 15 años, y los hace hablando duro de lo que han sido sus luchas continuas en pro de la vida, de la familia, de la paz, y de la educación.

Dijo que una vez aterriza en Bogotá, después que tuvo que salir de su natal Garzón por cuenta de las amenazas de la guerrilla de las Farc, encontró un ambiente polarizado frente al tema del aborto, y ahí inicia su primera gran batalla defendiendo los postulados de la Iglesia.

“Aquí me encontré con unos grupos próvida, defendiendo lo elemental los seres humanos, porque lo raro es que haya seres humanos enemigos de la vida, como son los del aborto”, recordó

 

La familia un bien preciado

 

Desde la presidencia del Tribunal Nacional Eclesiástico defendió el bien preciado de la familia y anotó, “sin despreciar a nadie como le agradecemos haber tenido una familia creyente”.

 

Advirtió, que cuando no hay una familia creyente todo se autoriza, y resaltó el sacrificio que deben tener  los papás y  las mamás sobre sus hijos. “esas uniones antinaturales, hombre con hombre, o mujer con mujer, eso es bárbaro, por ello hay que defender la familia, hombre con mujer”.

 

Señaló también, “somos defensores de la mejor contribución, como es la familia bien constituida, que se esfuerza por sacar adelante a sus hijos, hombre y mujer que se sacrifican por sus hijos, y que vencen dificultades”.

¿Y el ministerio de la familia?

El obispo emérito de Garzón también destacó la posibilidad de que se pueda crear en este gobierno el ministerio de la familia, “pero que se piensen en las bases de ese ministerio, porque si se quiere crear un ministerio para cobijar como familia cosas que son antinaturales, no sería lo ideal”.

Resaltó que la labor es que el ministerio forme familias honestas y buenas, “que sea un ministerio para cultivar bien la familia, propiciar que haya jóvenes que piensen en la bondad”.

Y por el amor de la familia hoy emprende otra defensa y es el de una buena sexualidad de los jóvenes en los colegios, “pobrecita la sociedad, cuando en los colegios hay un permisivismo horrendo, que eso de tener relaciones sexuales en una institución educativa no está mal, que no se le puede castigar que porque va en contra de las libertades, esas son libertades pero para ser sin vergüenzas”.

 

La paz otra lucha

Monseñor Libardo Ramírez siempre ha trabajado para que exista un proceso de paz bien ejecutado, y por eso se enfrentó con sus ideas con quienes estaban de acuerdo con los diálogos de paz en la Habana, hoy también recuerda esa lucha, “la paz es algo sagrado, la paz es algo que todos soñamos, lamentablemente se quiere confundir la paz con un sistema de llegada a ella, que es haciendo concesiones a los bandidos, y por eso hay que pensar en una paz estable”.

Concluyo que se debe ir con cuidado y respetar lo que se pueda en los acuerdos, pero al mismo tiempo perfeccionando y purificando las concesiones que se impusieron al pueblo colombiano contra su voluntad.

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