Nota Política

LLEGO LA HORA DE LA RAP SURCOLOMBIANA

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Tomás Andrés Murcia

Con la aprobación de la Ley de Regiones por parte del Congreso de la república, el Huila, Caquetá y Putumayo deben conformar la Región Administrativa y de Planificación (RAP) del Surcolombiana.

Se trata de la creación de un bloque con autodeterminación para sacar adelante los grandes proyectos de infraestructura, económicos y sociales de estos tres entes territoriales que hoy comparten identidades geográficas, de conectividad, culturales, ambientales y la fraternidad de sus pueblos, que se conectan día a día en la reciprocidad de sus servicios y necesidades.

No cabe duda que la construcción colectiva de país, a través de la visión regional que tengan las distintas provincias, enmarcadas sobre una autonomía democrática que permitan la autodeterminación de las entidades territoriales, es lo que va a direccionar el desarrollo de las mismas en las próximas décadas.

Llego la hora de desarrollar las herramientas que la Constitución de 1991, le entregó a las regiones, no da más espera consolidar esta figura jurídica política, que nos permita establecer un modelo de crecimiento común, basado en los principios de integración regional, descentralización, participación ciudadana, protección al medio ambiente y ordenamiento territorial.

ANTECEDENTES

Es difícil creer, que después de 16 años, esta iniciativa no haya tenido dolientes, La Región Sur Colombiana, que valga la pena decir, fue una de las primeras en empezar a gestarse en Colombia, pero quedó en eso, en una formidable iniciativa dada a conocer en mayo de 2002, cuándo se programó la entonces IV Cumbre de Gobernadores de la Región Sur Colombiana, la cual se desarrolló en la ciudad de Mocoa y que tenía como objetivos los siguientes: “diseñar políticas sobre Ordenamiento Territorial y reforma Política, Evaluar las políticas de erradicación y sustitución de cultivos de uso ilícito y elaborar una propuesta regional, socializar los avances en la construcción del Plan de desarrollo y Paz de la Surcolombianidad y definir políticas para su formulación y construir la Región Administrativa y de Planificación RAP del Surcolombiano”.

Con una fuerte visión de Región, la administración departamental de la época, (2001-2003) encabezada por el ingeniero Juan de Jesús Cárdenas, estableció un derrotero que se consolido con un maravilloso documento del cual vale la pena resaltar la gran labor desarrollada por las personas que intervinieron en la ejecución y discusión del mismo. Paradójicamente, las tareas y compromisos a realizarse en los años venideros no se fueron cumpliendo y todo ese monumental esfuerzo fue quedando en el olvido y hoy, más de década y media después sigue durmiendo el sueño de los justos.

En ese entonces, se pretendía consolidar una Región Sur Colombiana con 6 departamentos. Caquetá, Huila, Putumayo, Nariño, Cauca y Tolima. Hoy en día, los tres últimos entes territoriales ya están conformando unas RAP distintas a la pretendida en 2002, Cauca y Nariño pertenecen a la RAP pacífico y Tolima a la RAP central. Así las cosas, la nueva RAP SUR COLOMBIANA estaría conformada por los tres primeros departamentos que se enuncias en líneas anteriores.

En este entendido, debemos desempolvar esos documentos, extraer lo que sirva y actualizarlos, toda vez que las circunstancias jurídicas y políticas administrativas han cambiado, además ya se tiene como ejemplo varias RAP que se han conformado, permitiendo a sus regiones jalonar grandes recursos para la ejecución de obras que tienen beneficio común para todas.  

LAS RAP SON MÓDELOS DE DESARROLLO

Uno de los pilares para el desarrollo social y político en las regiones, es sin lugar a duda la unidad que estas tengan en pro de proyectos comunes y autonomía administrativa de las mismas. El modelo regionalizador, tiene sus fuentes en los países de España y Francia, aunque para el caso colombiano es el estilo francés de región, el que más se ajusta a la constitución de 1991, toda vez, que las comunidades españolas, reguladas por los artículos 2, 143, 148 y 149 de la Constitución Ibérica de 1978, se alejan de nuestro mundo jurídico presentando grandes diferencias en la construcción de esta institución, la cual están señaladas por la carta de 1991 en sus artículos 1, 286, 306 y 307.

El modelo de región francés, surgió de algo que en Colombia no hemos sabido implantar y/o desarrollar en nuestras regiones. Descentralización a través de la planificación. Si bien es cierto desde la expedición del código de régimen municipal en 1986, siguiendo con la constitución de 1991, las leyes 388 de 1997, 617 de 2000, 715 de 2001, 1454 de 2011 y 1551 de 2012, se ha querido establecer derroteros al ordenamiento territorial y dar mayor autonomía a los entes territoriales, el desmesurado centralismo ha frenado el abrir nuevos enfoques de crecimientos regionales.

No obstante, hemos visto el esfuerzo que han adelantado los gobernadores del norte del País, por sacar adelante la Región Caribe, la cual, después de varios años de lucha, se encuentra en proceso de maduración legislativa. De igual manera, urge la creación de la región administrativa y de planificación (RAP) SURCOLOMBIANA, (por medio de autorización de las asambleas a los gobernadores) como primer paso a la firma del convenio que pasaría al congreso para que la comisión de ordenamiento territorial (COT) dé su concepto favorable y siga su desarrollo legislativo y constitucional para la constitución de la región de entidades territoriales (RET), mediante ley de la república. Lógicamente, el llevar a cabo este sueño de unidad regional, requiere de consenso y de discusiones propositivas de parte de todos los estamentos regionales. (Sociales, gremiales, periodísticos, comerciales, políticos etc.).

Más de un cuarto de siglo tuvo que esperar Colombia para que se pudiera hacer realidad un sueño plasmado en los artículos 306 y 307 de la Constitución Política de 1991, y así, poder empezar a desarrollar propósitos comunes regionales que sin duda serán el mejor modelo de crecimiento y superación de las brechas sociales en los próximos 10 años, en una Nación, caracterizada por estar constituida por regiones de similares condiciones, pero a la vez, marcada por grandes desigualdades sociales entre una y otra.

La Ley de Regiones, es un gran avance para todo el territorio nacional, en el entendido que abre un camino más amplio y de mejor transitabilidad para romper la engorrosa y muy arraigada centralización que padecemos. Este modelo de desarrollo social, bien pensado por el constituyente del 91, debe acentuarse sobre dos pilares fundamentales, para evitar que las inversiones de los recursos sigan siendo dilapidadas por las agiles artimañas de la corrupción y la politiquería; la planeación y la intervención social tanto en las iniciativas comunes que pretendan implementar como en la vigilancia de la ejecución de las mismas, deben estar arraigadas en la responsabilidad de las regiones como en la sociedad misma, la cual debe ser la más interesada en los modelos concertados de inversiones planificadas para las regiones.

Tal y como lo preceptúa la constitución en su artículo 306, de la unión de dos o más departamentos se podrán constituir estas regiones administrativas y de planificación, de ahí que nuestra región sur colombiana podría estar formada por los Departamentos de Huila, Caquetá y Putumayo (Nariño y Cauca pertenecen a la RAP del Pacifico), las tres entidades territoriales no solo tienen en común una historia y cultura que nos ha unido en décadas, sino proyectos que de no trabajarse en común y descentralizarlos, seguirán durmiendo el sueño de los justos. Proyectos viales como la doble calzada Espinal-Neiva-Pitalito, (no pedacitos de doble calzada), la culminación de las pavimentaciones de las bicentenarias vías Isnos-Popayán y La Plata-Popayán, (acceso rápido al puerto de Buenaventura), el gaseoducto Hobo-Pitalito con ramal a Florencia, la pavimentación Mocoa-Pasto, Neiva-Balsillas- San Vicente del Caguan, la industrialización de la sistema agropecuario y piscícola, fortalecimiento de la Universidad Pública enfocada a nuestra común productividad, Clúster turísticos y medio ambientales etc. Son algunos de las ejecutorias que nuestra región sur colombiana, requiere con urgencia llevar a la realidad en la próxima década.

Si bien es cierto, el camino es largo, pero no imposible, otras regiones ya arrancaron, (RAP ENTRAL, conformada por Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Meta, la RAP PACIFICO conformada por Choco, Valle del cauca, Cauca y Nariño y la RAP EJE CAFETERO) por lo tanto, la nuestra no puede quedarse atrás, empezar a regionalizar el proyecto y, por sobre todo, contar con una clase dirigente comprometida y trabajadora por el crecimiento de la región sur colombiana.

Descentralizar objetivos regionales comunes, que deben estar planificados en Colombia, será el camino a una mejor calidad de vida de nuestra gente y nuestra región. EMPECEMOS YA.  

 

 

 

 

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