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El hombre de la paz pidió respeto por la Policía

hombre de la paz
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Explicó que el día de la protesta bajaba por la 11 y encontré a un joven que quería meterle candela a la puerta de la Catedral y ahí fue cuando intervino

Reynaldo Galvis Gutiérrez, es el huilense  que protegió a los policías en la última protesta que se registró en la Plaza de Bolívar, es un hombre ya mayor que siempre separa en las calles aledañas al centro de Bogotá y se hace llamar el hombre de la paz y viste de blanco.

“Nací en el Agrado Huila el 29 de septiembre 1931, mi padre se llamaba Ernesto María Galvis Matiz, fue alcalde en Pitalito, Naranjal y un pueblo llamado Colombia, en tiempos de Alfonso López Pumarejo”, dijo el hombre de la paz.

Explicó que el día de la protesta bajaba por la 11 y encontré a un joven que quería meterle candela a la puerta de la Catedral y ahí fue cuando intervino, “yo vine a este mundo fue a servir Dios me puso aquí fue a servir, a construir y no a destruir, a eso vine a este mundo”.

Aprovecho su dialogo con este medio para enviar un saludo a todos sus coterráneos, “paz por favor, que necesitamos y que respeten a las autoridades, la Policía merece respeto porque son seres humanos y ellos velan por nosotros los civiles”.

Y acotó, “que Dios bendiga a la Policía y a sus dirigentes, al Presidente Iván Duque y al gobernador Carlos Julio, lo mismo que al alcalde”.

Afirmó que ese día al defender a la policía no sintió ningún temor de hacerlo, “hace 7 meses en la séptima estaba un niño en una alcantarilla hace dos años, y yo lo saque de ella, porque yo hice unos cursos de bombero para poder servir a la humanidad y otro de primeros auxilios”.

Señaló que él también salvó algunas personas en el incendio de Avianca, “yo saque a 70 personas, con celador y todo”.

Y recordó que desde 1952 está en la Plaza de Bolívar. Y concluyo que él le dijo a los jóvenes que paz por favor, “no hagan eso, la policía es humana y la catedral no le metan candela”.

Esto lo decía mientras los policías estaban detrás de él protegiéndolos. Concluyo al ser preguntado si lo volvería hacer, “yo vengo a servir, y por eso me llaman el Palomo blanco de la paz, la flor es vida, y el vestido blando es paz y amor”

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