Nota Política

Luto en el periodismo

o alvarez
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Por Jeannette Torres

Él era Oscar Julian Alvarez, mi alumno, mi colega. Lo conocí en la Universidad Central en 2004 o 2005 cuando empecé a ser docente en Comunicación Organizacional y en Teorías de la Comunicación

(1) Él era Oscar Julian Alvarez, mi alumno, mi… – Jeannette Torres

Era juicioso, entusiasta, amaba su profesión y desde entonces fue fiel asistente de los cursos y talleres que dictaba como consultora o con la Universidad. Siempre era un gusto encontrarnos, darnos un abrazo y hacer promesas para vernos pronto. La última cita fue esta, en 2015 cuando junto a Martha Patricia Acero Bautista quien también fue su profe, dictamos un curso sobre coaching comunicativo.

Lastimosamente, nuestra próxima cita será en el cielo, porque el jueves en la noche Oscar Julian falleció, en circunstancias bastante dolorosas. Me gustaría honrarlo y que se investigue todo lo que sea necesario para esclarecer cómo fueron las circunstancias. Por ahora, ni siquiera sé a dónde puedo acompañar a su familia en las exequias, no hay información y solo puedo orar por su eterno descanso.

Trabajaba en el área comercial de Claro y estaba allí en el Centro Comercial de “su casa” cuando todo ocurrió…

Esto publicó Paula Castillo Lenis en sus redes sociales… y de corazón espero poder hacer lo necesario para que mi querido alumno no pase solo como alguien más que engrosó las cifras de los cientos de colombianos a quienes la indiferencia y la falta de ética y responsabilidad de personas y empresas han impedido salvarles la vida.

Paz en su tumba y hasta pronto mi valiente y sonriente amigo.

Paula Lenis:

No quería salir de mi casa por la noche porque me daba mamera por la lluvia. Me convencieron para ir a cine a ver Aladin, en Cinépolis Plaza Claro, y arranqué. Compramos las boletas para las 9:30 p.m., íbamos a entrar a la sala pero no nos dejaron porque era muy temprano (9:10 pm). Decidimos dar una vuelta por el centro comercial y nos sentamos en una sala cerca al cine a esperar que fueran las 9:30 para entrar. Mientras esperábamos entró una señora con un niño de dos años lleno de sangre en su cara. Se había descalabrado. Mientras corríamos a auxiliar al niño, se armó un revuelo en el centro comercial porque a las fueras del cine había un señor convulsionando. Era el papá del niño que entró en paro al ver a su hijo lleno de sangre. Antes de que perdiera la conciencia dijo: Clínica Colombia. Llamé a la ambulancia, pero no llegó. Pasaban los minutos y el señor permanecía tendido en el suelo, completamente morado porque no le estaba llegando oxígeno al cerebro. Comencé a gritar que lo lleváramos a la clínica en mi carro, pero nadie me hizo caso. Me decían que mientras no se estabilizara no lo podían mover. En medio de la angustia pensé que tenían razón y empecé a buscar a los paramédicos del centro comercial. Mientras lo estabilizaban pensé que no sólo el señor necesitaba ayuda, el niño también estaba herido y obviamente mi instinto de madre salió a flote… El chiquitín estaba con la tía y lo que pensamos fue montarlos en nuestro carro y llevarlos a la clínica Colombia. Llegamos a la clínica, lo atendieron y lo curaron. Durante todo ese tiempo el papá del niño estuvo tendido en el piso de ese centro comercial sin que nadie actuara con mayor contundencia para trasladarlo a una clínica. Después de 50 minutos, el señor llegó en ambulancia a la clínica Colombia, pero llegó muerto. Murió y hubiera podido salvarse si hubiera sido trasladado a la clínica más rápido. El niño solo preguntaba por su papá… Su corta edad no le permitía entender por qué una noche de juegos en un centro comercial había terminado en una clínica sin su papá al lado. Tal vez Dios quería que viviera esta situación para entender a qué le debo dar prioridad en la vida. ¿Por qué me debo preocupar y por qué no? Agradecerle a Dios cada minuto de vida y pedirle para que ilumine y fortalezca a esa familia que hoy vive una tragedia, qué tal vez pudo haber sido evitada si se hubiera actuado con más diligencia. Por ley los centros comerciales y los lugares públicos que tienen gran afluencia de personas deben contar con equipos y personal capacitado para enfrentar estas situaciones y salvar vidas, pero nadie cumple

1 Comment

  1. Hola. Soy prima de Óscar Julián, por favor mándame tu correo o dime por donde puedo escribirte para darte datos del lugar de velación.

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