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Firma del Decreto Reglamentario sobre el uso de los Desfibriladores

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Con el propósito de mejorar la atención en salud de los colombianos y avanzar en estrategias que permitan salvar vidas, el Gobierno Nacional expide el Decreto reglamentario de la Ley 1831 de 2017, sobre el uso de los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en espacios de gran afluencia de público.

Cabe indicar que, de manera general, el uso en espacios públicos del Desfibrilador Externo Automático (DEA) –dispositivo médico electrónico portátil utilizado para la reanimación de pacientes con paro cardiovascular y la normalización del ritmo cardíaco–, se estableció en la citada Ley 1831 de 2017, iniciativa que propuso e impulsó el Presidente Iván Duque cuando ejercía como Senador de la República.

 

El Decreto reglamentario, que socializa hoy el Jefe de Estado, determina cuáles son los espacios públicos que deben contar con Desfibriladores Externos Automáticos, el periodo de transición requerido para su adecuación, la capacitación de las personas en el manejo de estos dispositivos, la disponibilidad en el mercado de los mismos y su previsión presupuestal.

 

Entre los establecimientos que deberán contar dentro de sus instalaciones con desfibriladores figuran: centros comerciales, instituciones educativas, centros recreativos, canchas y escenarios deportivos, terminales de transporte, teatros, hoteles y todos los establecimientos estatales del orden nacional, departamental, distrital y municipal.

 

Al presentar altos niveles de efectividad y por ser dispositivos portátiles, los Desfibriladores Externos Automáticos permiten dotar lugares no hospitalarios que tienen gran afluencia de público y contribuir, a través de una atención oportuna, en la reducción de la mortalidad por eventos cardiovasculares, que se dan con mucha frecuencia en estos espacios.

 

Diversos estudios científicos demuestran que con una reanimación oportuna, mediante el uso de Desfibriladores Externos Automáticos, se mejora el pronóstico de vida del paciente frente al paro cardíaco súbito, dado que la mayoría de estos eventos de la salud ocurren fuera del hospital.

 

Cada minuto que pasa, desde el inicio del paro cardíaco y sin que se realice la desfibrilación, disminuye la probabilidad de sobrevivir entre un 7 y un 10 por ciento.

 

En Colombia, para el año 2017, se tuvo una tasa de mortalidad de 147,03 por cada 100.000 habitantes a causa de las enfermedades cardiovasculares.

 

De acuerdo con el Consejo Europeo de Reanimación, entre los 3 y 5 primeros minutos del colapso, la desfibrilación puede producir altas tasas de supervivencia, que van del 50 al 70 por ciento.

 

De ahí la importancia del uso de Desfibriladores Externos Automáticos en lugares públicos, acorde con la prioridad del Gobierno Nacional de prestar atención oportuna en salud y salvar vidas de más colombianos.

 

El Desfibrilador en términos médicos

 

En términos médicos, el Desfibrilador Externo Automático (DEA) es un dispositivo electrónico portátil, dotado de electrodos destinados a generar y aplicar pulsos intensivos, que puede descargar una corriente al corazón a través del tórax para detener la fibrilación ventricular y permitir que el corazón vuelva a un ritmo normal, saliendo del paro, de modo que se garantice el ritmo cardíaco viable del paciente.

 

Espacios que deben contar con DEA

 

Para los efectos de la presente reglamentación, se entiende que los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) estarán a disposición en los transportes asistenciales, espacios de alta afluencia de público y urgencias de carácter extra-hospitalario.

 

Los transportes asistenciales básicos y medicalizados, tanto públicos como privados, de orden terrestre, fluvial, marítimo y aéreo, son aquellos cuyo objeto es el traslado de los pacientes a los servicios de salud correspondientes, de conformidad con el requerimiento de atención en virtud de la patología o trauma padecido.

 

Los espacios con alta afluencia de personas, públicos y privados, abiertos o cerrados, permanentes o temporales, son los destinados a la recepción, atención, circulación o estancia de alta afluencia de público.

 

Lista de espacios

 

  • Transportes asistenciales básicos, públicos y privados, de orden terrestre, fluvial, marítimo y aéreo.

 

  • Terminales de transporte terrestre, marítimo, fluvial y aéreo nacional e internacional.

 

  • Escenarios deportivos, tanto públicos como privados, tales como estadios, coliseos, polideportivos, canchas sintéticas, gimnasios, clubes deportivos, acuáticos y parques naturales, de diversiones o recreacionales, ciclovías y centros de alto rendimiento o entrenamiento.

 

  • Entidades públicas tales como gobernaciones, asambleas departamentales, concejos, ministerios, departamentos administrativos, guarniciones militares y policiales, y centros de atención al público tanto nacionales como departamentales y distritales.

 

  • Cárceles y centros penitenciarios o de detención de orden nacional, municipal o distrital.

 

  • La Presidencia de la República, el Congreso de la República, Palacio de Justicia (Altas Cortes), Ministerio Público, Fiscalía General de la Nación, y complejos judiciales tales como tribunales y juzgados.

 

  • Los sistemas de transporte masivo metropolitano.

 

  • Escenarios culturales y recreacionales tanto públicos, privados o de
  • naturaleza mixta, tales como museos, bibliotecas, ferias, centros de exposición, teatros, complejos turísticos y hoteleros.

 

  • Centros de rehabilitación, salud mental o reclusión temporal.

 

  • Universidades públicas y privadas.

 

  • Colegios públicos, privados o en concesión.

 

  • Centros comerciales.

 

  • Inmuebles de uso mixto, tales como centros empresariales y de unidades residenciales y comerciales de más de cien unidades.

 

  • Comandos de la Policía Nacional de Colombia y en los Centros de Atención Inmediata (CAl).

 

  • Resguardos Indígenas.

 

Entidades competentes

 

La Superintendencia Nacional de Salud reglamenta el registro, verificación, supervisión y control de los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en los términos de ley, bajo la coordinación del Ministerio de Salud y Protección Social.

 

El registro, verificación, supervisión y control está a cargo de las autoridades departamentales, distritales, municipales y locales.

 

La implementación y dotación de los Desfibriladores Externos Automáticos en los resguardos indígenas está a cargo del Gobierno Nacional en cabeza del Ministerio de Salud y Protección Social, previo requerimiento por parte de dichos resguardos.

 

Entrenamiento y uso

 

El personal médico, paramédico, auxiliar y de apoyo de transportes asistenciales públicos y privados, los efectivos de las Fuerzas Militares y de Policía destinados a lugares con alta afluencia de público, los brigadistas en salud, personal de enfermería, los salvavidas, guías, instructores, entrenadores, los docentes o titulares de educación física, recreación y deporte, los guardianes de establecimientos carcelarios o penitenciarios, y los administradores de propiedades y copropiedades privadas recibirán capacitación y certificación en el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA) por parte de las Secretarías Departamentales o Municipales de Salud.

 

Procedimientos

 

En la utilización de los DEA se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:

 

—Cada actuación con un DEA debe ir precedida o seguida de forma inmediata de la comunicación al teléfono de emergencias 123, con el fin de activar de manera urgente toda la cadena de supervivencia.

 

—Tras cada uso del DEA debe remitirse al Servicio de Emergencias de la ciudad, en un plazo máximo de 72 horas, el registro documental que el propio equipo proporciona, acompañado de un informe que debe redactar la persona que lo haya utilizado.

 

—Los DEA podrán ser utilizados por personal no sanitario teniendo en cuenta que su uso está incorporado en el esquema básico de reanimación cardiopulmonar, con el apoyo de los servicios de emergencias de la ciudad, con los que se contactará al inicio de actuaciones.

 

—Los lugares de alta afluencia de público definidos por el reglamento, sean de naturaleza pública o privada, garantizarán el número de personas capacitadas y certificadas para el uso de los DEA, de acuerdo con los criterios fijados por el Ministerio de Salud y Protección Social, de tal manera que siempre haya personal capacitado a disposición para garantizar el primer eslabón de la cadena vital.

 

—La persona que haga uso del DEA no será responsable civil ni penalmente, siempre y cuando haya actuado con un cuidado razonable, con la diligencia debida, de buena fe y de acuerdo a los recursos con los que disponía en ese momento.

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