Aquí Entre Nos

48 años de ordenación episcopal, una vida llena de Dios

Hoy ya retirado y desde la casa de su hermana Isabel Ramírez, ubicada en el barrio la Floresta en Bogotá, en donde aún continúa celebrando misas no sólo en las parroquias, sino también en su residencia donde reúne a un grupo reducido de personas, quienes oran todos los lunes a las 6 de la tarde.

48 años de ordenación episcopal cumple Monseñor Libardo Ramírez Gómez, Obispo Emérito de Garzón, tiempo en cual estuvo en varias zonas del país, y con su vehemencia de siempre defendió las creencias y la fe  católica, que en muchas ocasiones le generó controversias con los sectores más recalcitrantes del país que defienden el aborto o el matrimonio de personas del mismo sexo.

En su vida episcopal cuando estuvo como obispo de su tierra natal, Garzón Huila, tuvo que salir por cuenta de las amenazas de guerrilla de las Farc, allí fue cuando se tomó la determinación de que se trasladara como presidente del Tribunal Nacional Eclesiástico.

Hoy ya retirado y desde la casa de su hermana Isabel Ramírez, ubicada en el barrio la Floresta en Bogotá, en donde aún continúa celebrando misas no sólo en las parroquias, sino también en su residencia donde reúne a un grupo reducido de personas, quienes oran todos los lunes a las 6 de la tarde.

Y a pocas horas de iniciar la Semana Santa dijo, “Yo fui enviado en seguida como obispo en Garzón, y luego fui trasladado a Armenia donde estuve 14 años, y fui bien recibido, posteriormente llegué a Garzón y por último viaje a Bogotá en el 2003, en el tribunal para causas matrimoniales”.

Dentro de los recuerdos hace un repaso de lo que ha sido su vida episcopal, de su paso por Armenia manifestó que fue a remplazar a monseñor Jesús Ramírez Vargas, y pude desarrollar los jardines de paz, e hice una casa episcopal nueva”.

Y del recuerdo que tiene de Garzón esta la promoción de las vocaciones sacerdotales, y el Sistema Integral de nueva evangelización. Recalcó que su labor fue acompañada por personas buenas y colaboradas.

Frente a su pasó por el Tribunal Eclesiástico añadió e indicó que allí estuvo 15 años desarrollando la obra de defender los matrimonios que no fueran a la fuerza, y sostuvo que en la Iglesia no hay divorcios, pero si existen matrimonios nulos.

Afirmó que durante su gestión se llevaron a cabo los tribunales regionales donde llevaban las causas de nulidad, para luego fallarlos definitivamente en el tribunal nacional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

48 años de ordenación episcopal, una vida llena de Dios