Noticia del día

ALFREDO MOLANO, EL PAZOLOGO

amylkaracosta
amylkaracosta

Amylkar D. Acosta

M1 “Feliz el hombre que al final de la vida no lequeda sino lo que ha dado a los demás” Armando Fuente

El proceso de implementación del Acuerdo final con las FARC, sobre todo la Comisión de la Verdad, registran una pérdida irreparable, con el sensible fallecimiento del sociólogo, periodista, investigador y escritor Alfredo Molano Bravo a sus 75 años, 50 de los cuales consagró a su lucha infatigable por La Paz en Colombia. Como dijo el Padre Francisco de Roux, quien preside dicha Comisión, Alfredo “fue grande en la tarea hasta el último momento. Su vida hasta última hora fue la verdad de los campesinos”.

Y no es para menos, pues Alfredo fue un verdadero trotamundo, se recorrió de palmo a palmo la Colombia profunda, aquella de la que dijo el ex ministro Rodrigo Escobar Navia “hay más territorio que Nación y más Nación que Estado”, siempre ausente, exhumando y visibilizando ante el pais y el mundo los estragos de la violencia que ha entrañado el conflicto armado. Fue discípulo en la Universidad Nacional de Orlando Fals Borda, fundador de la Facultad de Sociología, de Eduardo Umaña Luna, coautor, junto con Fals Borda y Monseñor Germán Guzmán Campos del icónico libro La violencia en Colombia y también del Cura guerrillero Camilo Torres. De allí su sólida y consistente formación, que se vino a sumar a su vocación por lo social y su compromiso sin eclipses con los más vulnerables. Su legado de 27 libros publicados dan buena cuenta de ello. Su labor de “mochilero” como cronista y reportero avezado le mereció el premio Simón Bolívar a Vida y Obra. El jurado, al otorgárselo, llegó al consenso que “cuando los hechos y protagonistas de hoy sólo sean memoria, todo aquel que quiera conocer lo que sucedió en Colombia desde mediados del siglo XX al presente tendrá que leer al sociólogo, periodista y escritor Alfredo Molano Bravo”. Pero también le merecieron señalamientos y amenazas contra su integridad por parte del paramilitarismo, forzándolo a exiliarse durante ocho años (1998-2006) para ponerse lejos del alcance de sus enemigos, declarados unos y agazapados otros. Fue por décadas uno de los columnistas más leídos del periódico El Espectador, interrumpiendo sus entregas al asumir como Comisionado, incapaz como era el, de servir a dos señores a la vez, dado su talante, caracterizado por el imperativo de la ética profesional a toda prueba. Cartagena, octubre 31 de 2019 www.amylkaracosta.net

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ALFREDO MOLANO, EL PAZOLOGO