Entrevistas

“Colombia necesita un Plan Marshall”

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Por la Nación

El senador conservador, David Barguil, urge por un plan de recuperación económica similar al que permitió la reconstrucción de Alemania y Europa en la posguerra. Arremete nuevamente contra los bancos por su insolidaridad en estos tiempos de pandemia.

¿Qué opinión tiene de las medidas que ha adoptado hasta ahora el Gobierno para enfrentar la pandemia?

El Gobierno ha venido tomando decisiones acertadas y oportunas. Respaldamos al presidente Iván Duque y a todo su equipo, pues esta es una situación sin precedentes para la que ningún país del mundo estaba preparado. La reapertura paulatina de los sectores productivos que se ha decretado es el camino correcto para reactivar nuestra economía tan golpeada. Igualmente, la decisión de esta semana de subsidiar las nóminas de las empresas que hayan sufrido un 20% de disminución en su facturación es una gran decisión y un alivio para muchos trabajadores y empresas que atraviesan una situación crítica. En lo que sí manifesté mi desacuerdo y pedí al Ministro de Hacienda que lo modificara fue el decreto pensional 558 de 2020, donde se le garantizaron el 100% de las altas comisiones que cobran a las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, sin que estas hicieran un mínimo esfuerzo para dejar de ganar millonarias comisiones en medio de la crisis nacional por el coronavirus.

 

¿Cómo ha sido la actuación de los bancos?

Ha sido absolutamente insolidaria. Denuncié desde finales de marzo que los anuncios hechos por varias entidades bancarias sobre congelamiento de créditos no eran ciertos y que en realidad era una prórroga de los pagos, pero con causación de intereses. La misma Superintendencia Financiera tuvo que expedir una circular obligándolos a que no capitalizaran los intereses. Denunciamos, también, que en plena crisis económica por la pandemia los bancos demandaron la sobretasa en renta de cuatro puntos, artículo de mi autoría en la Ley de Financiamiento, que los obliga a contribuir más al Estado y recauda cerca de $2 billones para construir las vías de las regiones más apartadas de Colombia. Solamente, tras hacer pública esta actuación vergonzosa de los bancos que querían pagar menos impuestos en esta coyuntura, decidieron retirar la demanda. Afortunadamente recapacitaron. Como si lo anterior fuera poco, en el debate de control político que realizamos hace pocas semanas en la Comisión Tercera del Senado expusimos que, a pesar de que el pasado 27 de marzo el Banco de la República bajó 50 puntos básicos la tasa de intervención del 4,25 al 3,75% –una reducción del 11,7%–, en la segunda semana de abril la mayoría de los principales bancos subieron sus tasas de interés para las distintas modalidades de crédito como son créditos de consumo, créditos comerciales ordinarios y preferenciales, y tarjetas de crédito.

¿Qué salidas propone a la crisis económica que ya vive el país?
Hemos propuesto varias salidas. Una de ellas es que emulemos el camino tomado por Chile donde el Gobierno y los bancos de ese país llegaron a un acuerdo para reducir las tasas de interés. Ya el Estado colombiano se comprometió en asumir entre el 80 y 90% del riesgo respaldo a los créditos que se otorguen, así que ya no habría excusas para que los bancos no les presten a las pequeñas y medianas empresas. Si el Estado va a asumir prácticamente toda la responsabilidad, el paso siguiente es llegar a un gran acuerdo nacional para que la banca local disminuya sustancialmente las tasas de interés. Igualmente, la reapertura paulatina de los sectores productivos es el camino correcto. Hace poco señalé que no podíamos seguir en la falsa dicotomía entre economía y salud, es decir, entre esos discursos extremistas de mantener un cierre total o abrir completamente para evitar un desastre económico. Debemos hallar un punto medio y el Gobierno lo está haciendo bien. Defender la vida también es defender a los trabajadores, a las empresas y a quienes viven de la economía informal. Así que apoyamos una apertura gradual en las ciudades capitales como Bogotá, Medellín o Cali, y destacamos la propuesta de la Vicepresidenta Marta Lucía Ramírez de reactivar la economía en los municipios donde no hay ningún contagiado por Covid-19, aunque manteniendo el distanciamiento social.

¿Cómo recuperar al país después de esta pandemia?

Colombia tiene que establecer un gran plan de recuperación económica parecido al Plan Marshall que permitió la reconstrucción de Alemania y Europa en la posguerra. Aquí hay que hacer un plan muy ambicioso de infraestructura haciendo énfasis en los ejes que más empleo generan que son vivienda y carreteras. Esto va a permitir llevarle vivienda a los colombianos que más lo necesitan y poder conectar al país a través de la red terciaria que tanto necesitamos para la productividad del campo, como un punto de partida para la generación de empleo.

¿Se pueden re-orientar las prioridades?

Esta pandemia nos ha dejado varias lecciones a todos. Muchos sectores como el del turismo, que es uno de los más afectados, nunca se imaginaron que pasarían por una situación como esta. He visto algunas campañas para apoyar a nuestras empresas cuando toda la crisis vaya mermando. Comprar productos colombianos, viajar a sitios turísticos dentro de nuestro país y, muy importante, apoyar a los pequeños agricultores, pues gracias a ellos y a que no han parado durante esta coyuntura hemos tenido alimentos.

 

¿Qué hace para proteger a las empresas?

Además del apoyo que se está dando para pagar las nóminas de las empresas y de la ampliación de las garantías a través del Fondo Nacional de Garantías, en la etapa de recuperación el Gobierno tendrá que destinar dinero público, no a través de crédito sino de líneas de fomento a sectores específicos que hayan resultado más afectados como el de hotelería y turismo, restaurantes, algunas industrias y comercio en general para darles un nuevo impulso y dinamizar la económica

 

¿Cuán cree que se podrán abrir restaurantes y bares?

Estos negocios seguirán siendo de los más afectados porque debe primar el distanciamiento social. En Europa ya se han abierto algunos restaurantes en ciertos horarios y con medidas especiales, pero los bares y discotecas aún siguen cerrados en gran parte del mundo. Hay discotecas que han buscado nuevas alternativas como hacer fiestas virtuales con DJ reconocidos, incluso conciertos para que sea una excusa de reunirse con amigos y tomarse unos tragos. Sin embargo, la realidad es que no será posible reabrirlos completamente, al menos, en el corto plazo. Hay que establecer una línea especial de financiación y crédito para estos sectores como bares, discotecas, restaurantes, hoteles y turismo.

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