Nota Política

Crisis en la universidad del Tolima

Por María Cristina Estupiñan

Crisis en la universidad del Tolima es sólo la punta del iceberg de los problemas reales por lo que atraviesa la educación superior pública en Colombia.

 

Rectores de todas las universidades piden al Gobierno Nacional que presupuesto de las instituciones sea 4 puntos por encima del IPC.

A la UT le adeuda la Gobernación del Tolima 18 mil 500 millones de pesos desde 1993.

El rector de la universidad del Tolima, José Herman Muñoz, lamentó el chantaje del que fue objeto para lograr que anunciara su renuncia, sin tener en cuenta los graves problemas que tiene la institución por cuenta, entre otras cosas, de una reforma laboral que inició su antecesor Héctor Villarraga en el año 2012 sin estudio técnico cuyo propósito era dignificar a los trabajadores, reforma que el Consejo Superior de la época aprobó.

Sin embargo, esta reforma laboral se sustentó financieramente en dos rubros a saber:

Recursos del Balance, para lo cual se calculó un superávit (anual) de recursos del balance, en los últimos años, de  $ 6023 millones de en promedio, y 2)  Por las  transferencias anuales de la nación de $ 2000 millones de pesos en promedio para los siguientes seis años, por los descuentos del certificado electoral que presentan los estudiantes. Estas dos fuentes  que pueden sumar un promedio de $8.000’000.000 por año, fueron el soporte de financiación de la reforma laboral propuesta.

Según documento presentado al Consejo Superior por parte de la administración Villarraga la propuesta de reforma laboral tendría un costo de $ 4044 millones,  $ 2397 millos para el incremento salarial de los 295 funcionarios de planta y supuestamente los $ 1200 millones de los 344 nuevos cargos,  partiendo del análisis que solo se tendría en cuenta la diferencia de lo pagado ( $ 9459 millones ) con lo proyectado ( $ 10746 millones)

¿Pero la realidad que ha mostrado?

Que para el año 2013, los recursos del balance fueron de    $ 2199 millones    y la transferencia por el descuento de votación fue de    $ 1,852,357,240.00  el total  recibido fue de $ 3,971 millones, cuando lo proyectado eran $ 8.000 millones.

Para el año 2014, no hubo recursos del balance, y la transferencia por el descuento de votación fue de    $ 1,687,155,470.00  el total  recibido fue de $  1,687,155,470 Se había proyectado $ 8000 millones.

Para el año 2015, no hubo  recursos del balance,  y la transferencia por el descuento de votación fue de    $ 1,529,176,881.00 el total  recibido fue de $  1,529,176,881.00 Se había proyectado $ 8.000 millones

El caso de la UT es solo la punta del iceberg de los problemas reales por lo que atraviesa la universidad pública en Colombia, por esto los rectores de todas las universidades le han pedido al Gobierno Nacional que el presupuesto de las instituciones sea 4 puntos por encima del IPC.

La universidad del Tolima atraviesa no solo por una crisis económica sino institucional, así lo asegura la docente Martha Elizabeth Varón quien hace parte del movimiento pro-universidad siempre abierta, MUSA que reune alrededor de 100 profesores.

Según la docente la actual crisis financiera ha traído como consecuencia que actores de diversos sectores aparezcan en escena para presionar y uno de los propósitos que han tenido estos actores desde finales del año pasado se centran en culpar a la actual administración del déficit financiero cuando es bien sabido por la comunidad universitaria y Tolimense que la causa de la crisis es estructural y obedece a un problema de des financiación de  la educación superior pública tanto por parte de la nación como por parte del departamento … eso aunado a las exigencias de calidad académica que también cuestan dinero y en el caso particular de la universidad del Tolima a una reforma laboral que se aprobó sin el debido estudio de impacto económico sobre la universidad.

El conflicto es una amalgama de cosas pero que básicamente ha tenido varios momentos álgidos a los largo del semestre. Este es el tercer conflicto que se da en la universidad en el primer semestre del 2016. El primero fue a comienzos del 2016 cuando los estudiantes tuvieron que hacer un plantón frente a la gobernación del departamento, para exigir que el mandatario Óscar Barreto girara los 3 mil 600 millones de pesos de año fiscal.

El segundo conflicto se dio por una obra inconclusa del hospital universitario que originó el cierre de la universidad durante semana y media, lo que obligó al rector a negociar con los protestantes su eventual salida del cargo a cambio de la normalización de las actividades en el centro educativo para no generar mas traumatismos.

Y el tercer episodio fue la huelga de hambre que se inició el pasado 6 de julio un grupo entre los que se encontraban profesores, trabajadores y estudiantes que reunió al final de la misma 9 personas, exigiendo la renuncia del rector.

“La huelga de hambre se inicia a pesar de que el rector había manifestado a los promotores de la protesta y posterior huelga de hambre su intención de renunciar y aun así se sobre vino una huelga de hambre” precisó Martha Elizabeth Varón.

Lo único claro es que entre el tire y afloje de los contradictores y quienes defienden la institucionalidad, están los  8 mil 500 estudiantes de programas presenciales y 12 mil 500 en programas a distancia que se han visto afectados durante el semestre.

En lo que si coinciden los profesores asociados a MUSA, que tiene a 100 docentes y la asociación de empleados públicos de carrera administrativa de la universidad del Tolima, ASEPCUT, que tiene 60 trabajadores de carrera, es que el déficit no representa ni el 5% del presupuesto de la Universidad, que no justifica que la situación hoy este en el punto en que se encuentra.

La universidad hoy adeuda a los trabajadores y profesores la prima de navidad de 2015 y la de junio de 2016, razón por la que a finales del año pasado el consejo superior de la UT aprobó la posibilidad de pedir un crédito de 10 mil millones de pesos a un término de 5 años, con uno de gracia, pero el Gobernador Oscar Barreto luego de su posesión decidió no avalar estos recursos lo que representó problemas para el centro académico.

La situación fiscal de la universidad del Tolima no es distinta a la de otras públicas del país, por ejemplo la gobernación del departamento le adeuda a la institución 18 mil 500 millones de pesos desde 1993. “Esto, en nuestro entender, se soluciona con un crédito bancario y con un ajuste al presupuesto para reducción de gastos que no resulta imposible de pagar” precisó la docente.

Otra de las preocupaciones de los docentes es que mientras el Ministerio de Educación exige que se mejore la calidad de la educación en las universidades públicas, los recursos que tiene que destinar la nación a los centros educativos son los mismo desde 1993, sin tener en cuenta el crecimiento exponencial de las universidades y la enorme oferta académica que tiene la universidad del Tolima en particular

A esto se le suman las exigencias de acreditación sin el aumento de recursos por parte del gobierno nacional, la disminución de estudiantes matriculados, consecuencia de la campaña de desprestigio y la vinculación de docentes de planta con formación doctoral en pro de la calidad.

Para este grupo de docentes lo que está en peligro hoy es la institucionalidad de la universidad y todo por cuenta de un chantaje cuyo único objetivo es que el rector, quien fue elegido democráticamente, renuncie, como si la salida de un directivo fuera la medida ideal para que se solusionarán los serios problemas que tiene hoy el Alma Mater que son mucho más complejos que la permanencia o no en el cargo de un rector.

Entonces para el grueso de los profesores de la universidad del Tolima la “crisis” que quieren mostrar a la opinión pública eclipsa la realidad por la que atraviesa la universidad pública en Colombia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Crisis en la universidad del Tolima