Columnistas

EDUCACIÓN Y ENGAÑO SOCIAL

Por Tomás Murcia

Abogado especializado

No cabe duda que uno de los problemas más graves que afronta nuestra joven nación, es el del alcance y calidad de la educación, tanto en el orden regional como mundial.

. Es así que en Colombia no solo las políticas gubernamentales, muchas de ellas nocivas para crear o formar un sistema educativo eficiente y acorde a nuestra realidad, sino también el poco interés de todos los entes involucrados para generar un verdadero cambio educativo. (Sociedad, docentes, estudiantes, gobierno). Han sido causantes de esta cada vez más mediocre e ineficiente educación nacional, aunque se quiera demostrar altos estándares de cobertura y gratuidad en la misma. Ello ha llevado a ofrecer a la cada vez, más abultada población que quiere ingresar a la educación tanto media como superior una modalidad de enseñanza pobre y llena de falencias en donde lo que interesa es atiborrar personas en las “aulas de clase” para llegarles casi en su totalidad con muy poco conocimiento y por su puesto con muy pocas actitudes tanto de aprender por parte de los alumnos como la de enseñar por parte de los profesores. Es así que en esta modalidad educativa intervienen varios aspectos de toda índole para generar una de las peores educaciones continentales; empecemos por analizar las responsabilidades de estas, ya señaladas pero que sería de suma importancia el tratar de comprenderlas.

La sociedad colombiana tal vez sea la causante de todas las desgracias nacionales y no solo en la educación tema de análisis aquí planteado y que será el de revisión en estas cortas líneas, nuestra sociedad llena de apariencias y cada día padeciente de una pasividad total se ha educado en los primeros días de creación de la patria bajo un sistema estricto educativo ligado a la religión y que por poco más de dos siglos impero en el orden nacional dándole tanto al estudiante como al docente un estilo educacional encaminado a generar valores cristianos y a soportar restricciones al libre pensamiento y la investigación, en esta modalidad el maestro se sometía a la verdad revelada de los libros que influían la educación y la enseñanza, que valga la pena decir no han pasado más de 25 años desde que se empezó a generar cambios educativos de índole nacional y alejados de tales restricciones, con más preponderancia en la educación primaria y básica, que es donde se adquieren las bases de la formación integral para la vida y que demarca los parámetros sociales que debemos soportar o confrontar según haya sido nuestra formación en esos años .

Nuestra sociedad influenciada por factores políticos y económicos ha soportado cambios que en vez de dar evolución y/o crear nuevas modalidades de enseñanza que beneficiaran el sistema de educación nacional acorde a nuestra labranza de territorio, parecieran que han producido efecto contrario en la enseñanza que se debe suministrar a los educandos en especial a los de primaria y bachillerato que como ya se dijo son la base de este neófito sistema educativo nacional.

Políticas que desde los primeros años de la década del 90 desfiguraron lo que la realidad social educativa nuestra nos debería imponer e implementar y fueron avanzando en la ampliación de la mediocridad y el facilismos generando la desgracia más grande para esta generación de colombianos que hemos tenido que padecer en cuanto a una educación corriente que su único interés es parir mediocridad para anestesiar sociedad. Y es que ese pareciera el fin de las políticas del gobierno en cuanto a los métodos que ha aplicado para poder cada día aniquilar el pensamiento crítico de un pueblo en el que la educación solo cumple un fin y que en nada beneficia a la construcción de un país generador de cambios trascendentales en su desarrollo, pareciera que a nuestra sociedad la han adormecido en cuanto al papel que debe cumplir y la responsabilidad que debe tener y que en muchas ocasiones debería ser reaccionaria a la infamia del sistema que nos gobierna.

Hoy en día a la gran mayoría de profesionales les asiste una sola preocupación, claro está, que en nada esa intranquilidad está relacionada con la construcción de un mejor país, sino todo lo contrario, lo único que importa es el beneficio particular, el tener el sustento alimentario diario y como cubrir en parte sus consumos, mientras que cada día observamos cómo esta nación fracasa en todas sus actuaciones, es esa las políticas que les interesa a un sistema perverso como el nuestro, que la sociedad sea enjaulada en sus propios intereses individualistas y no en asumir posiciones serias y planificadas para que algún día pensemos en un mejor porvenir. Me pregunto con gran preocupación “¿alguien en este país sabe cómo va a ser la educación en 20 años, o que se va a ser para superar sus problemas? Es algo vergonzoso de nuestra sociedad, el que no sepamos qué clase de educación le esperan a nuestros hijos o nietos, que le van a aportar a esta nación desunida y facilista, que sus únicos sueños se proyectan a los fracasos de un deporte que bien podría de servir de ejemplo a el trato de patadas con el que el sistema ha sosegada la sociedad colombiana.

La preocupación que nos asiste debe encaminarse claramente a orientar nuestra formación a una seria y contundente planeación no solo estructural, necesaria en estas épocas donde las vetustas instalaciones de la educación superior pública requieren cambios modernizadores, sino también a la clase de educación que debemos impartirles a nuestros alumnos adecuadas a la realidad social, regional y nacional de cada institución educativa, buscar programas que generen crecimientos locales y que a su vez estos sean los motores para el crecimiento nacional, concebir la calidad del docente como un propósito contundente en la orientación de una nueva sociedad con políticas estatales que les ofrezcan no solo calidad de vida, sino preparación constante en las metodologías que deben aplicar a sus aprendices, que el sistema entienda que estos son los que deben impulsar el desarrollo social y económico de un país, que son los maestros los que deben generar procesos investigativos que hacen que los estudiantes desarrollen en beneficio de las necesidades en las que está encaminada su educación, y que son estos procesos los que van a hacer una sociedad más productiva y eficiente preocupada por la generalidad y no por la particularidad de sus conocimientos.

Otro grave problema que tiene la sociedad colombiana es la proliferación de una cantidad de “instituciones” universitarias que han colmado los garajes de casi todas las ciudades y pequeños pobladosde la patria, con la aparición cada día de cantidades de estas mal llamadas instituciones universitarias se ha implantado lo que vergonzosamente pero que se ajusta a la realidad nacional denominada la mercantilización de la educación, perdiendo su único fin que es y debería ser la preparación seria y eficaz de las nuevas generaciones; sumado a esto el papel que desempeña el docente en estas empresas educativas es ligeramente facilista toda vez que es el mismo sistema de mercancía estudiantil así se lo exige y que valga la pena decir el problema no radica en el docente sino en las políticas, controles y requisitos que deberían existir por parte del estado   para ofrecer algún programa de educación superior o media que se quiera implementar en cualquier parte del territorio nacional y que sea de iniciativa privada, este atroz método implementado por elrégimen gubernamental de permitir abrir a diestra y siniestra programas de educación media y superior ha servido para dopar a la sociedad y justamente inundar al país con una mediocridad profesional generalizada y que cada día ahonda a Colombia en su propio fracaso.

Considero que la mejor forma de combatir esta perversidad del sistema educativo sería el de fortalecer y efectuar en cada capital de departamento la única universidad pública nacional de Colombia con una planeación estructural y académica acorde a cada región, ofrecerles a los estudiantes de nuestra provincia una educación de calidad, que se sienta el sentido de pertenencia de estudiantes y docentes que cada sede regional engrane y se articule con las necesidades provinciales y nacionales y que todo ese estudiantado que hoy en día se encuentra desamparado por la acción de un estado ineficiente y malévolo en políticas de educación sea evaluado e ingresado según sus resultados a lo que debería ser la gran institución de educación nacional. Sobra decir que esas “instituciones universitarias” pasaran al olvido como la peor forma que el sistema creo para anestesiar a la sociedad y será esta, la que no siga enredándose en su individualismo económico y mezquino lleno de perfidia, para encaminarse a empezar y a planificar un mejor y adecuado futuro.

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