Nota Política

Modelo de la JEP tiene una carga simbólica positiva

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Por Universidad del Rosario
En el modelo de audiencias de la justicia transicional se va hasta los territorios, se escucha a las víctimas sin revictimizarlas, e incluso se les pregunta a los victimarios cómo se sienten después de las confesiones, lo que representa una carga simbólica muy importante que no se ve en la justicia ordinaria.

Así lo aseguró el magistrado Alejandro Ramelli, de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el marco de la cuarta jornada del seminario itinerante “Hacia la consolidación de la paz: balance y perspectivas de la justicia transicional en Colombia”, adelantada en la Universidad Eafit de Medellín, gracias al convenio firmado entre la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la JEP, con el apoyo de universidades locales.

El seminario se desarrolló en dos paneles: “Características de la justicia transicional en Colombia” y “La justicia transicional frente a las expectativas de la sociedad colombiana”, con la moderación y coordinación de profesor Mauricio García Villegas, del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri), de la UNAL Sede Bogotá.

En el primer panel, el magistrado Ramelli habló de las diferencias entre la justicia procesal ordinaria y la transicional: “primero, con la justicia transicional se da importancia a lo simbólico y las víctimas son el centro; segundo, se escucha al victimario y la historia que va más allá del delito, se le pregunta cómo se siente, y por último es más importante el proceso que la misma sentencia, hay que determinar de qué verdad estamos hablando”.

Además recordó que el 15 de enero de 2020 se cumplen dos años de la JEP, por lo que es pertinente hacer un balance: “nos destacamos porque no recibimos denuncias sino informes, unos los entrega la Fiscalía y otros las víctimas; estos últimos tienen un enfoque territorial, de ahí que lo importante sea esa justicia con su carga simbólica, que va más allá del tema procesal”.

Por su parte Marta Villa, directora de la ONG Corporación Región, consideró que “la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué país queremos? Todos tenemos diferentes perspectivas de nación, hay que escuchar las voces y saber hacia dónde vamos, de ahí la importancia de la verdad y de las víctimas”, subrayó.

A su turno, el historiador Jorge Orlando Melo recalcó la relevancia del modelo de país, en el que primero se diseñaron las reglas para tener unas elecciones justas y sus condiciones, pero en el cual se deben evaluar y determinar los valores que tenemos como sociedad: “las diferencias de pensamiento son válidas, tenemos derecho a tener ideas distintas, pero el problema es de cultura política, no se pueden imponer por la fuerza, el argumento no puede ser armado”.

Dimensión psicológica del conflicto

En el segundo panel, el representante a la Cámara César Martínez exaltó la importancia del respeto por las ideas del otro: “Colombia carga con un pasivo de violencia. Debemos revisar la dimensión psicológica del conflicto más allá del narcotráfico, tenemos un trauma psicológico de guerra”.

Así mismo, el doctor Jorge Giraldo Ramírez, decano del Departamento de Gobierno y Ciencias Políticas de la Universidad Eafit, indicó: “la paz se ha convertido en un motivo de diferencia en la sociedad colombiana. A partir de 2003, cuando se dio el proceso de justicia y paz con los paramilitares, la paz pasó a ser un asunto polémico, al igual que el de La Habana. Esto es un tema de cultura política, por eso el proceso demanda un camino político, que ha sido la senda principal por la que ha recorrido el conflicto. No basta con el curso jurídico, con escuchar a las víctimas y a los victimarios, se necesita algo más en la esfera pública”.

Para el magistrado de la JEP Camilo Suárez, en el proceso de audiencias es importante la incorporación de militares y de miembros de la guerrilla: “los modelos de justicia especial van más allá del número de sentencias, buscan generar procesos de reconciliación y convivencia pacífica”, explicó.

Por último, el profesor García, del Iepri, concluyó que aunque en estos procesos es importante la argumentación, se deben tener en cuenta las emociones: “infortunadamente el país se está perdiendo esa oportunidad”, anotó.

Este 27 de noviembre se realizará la quinta jornada del seminario itinerante en el Hotel y Centro de Convenciones Vajamar, en Valledupar, organizado por la UNAL Sede de La Paz y coordinado por el profesor Ricardo Peñaranda, director del Iepri.

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