Nota Política

El paro y la vacunación de los ‘Monarcas’

Por Jorge David Garavito Chica

Durante estos 47 días de paro ya se pude evidenciar los problemas no resueltos por quienes manejan las políticas sociales, económicas y educativas en el país.

El discurso es el mismo en las mesas de Bogotá, Cali o Medellín, se requiere por parte de los manifestantes acceso a educación de calidad, una mejoría en las políticas económicas sin acabar con la clase media que es la que logrará dinamizar la economía a un corto plazo y una mejoría significativa en los procesos sociales que impacten en el mediano plazo las regiones y las comunidades marginadas en las ciudades.

Es imposible desconocer que la solicitud constante de los jóvenes y manifestantes ha llevado a la violencia por parte y parte, pero no pude ser que la única respuesta del Estado efectiva sea la violencia o el paramilitarismo urbano, es inaceptable que dicha solución sí sea inmediata y no necesite de negociación.

Hoy se ven las redes sociales inundadas de la noticia donde el presidente, los ministros y altos gobernantes se vacunan sin filas y sin costarles un peso. Diferencia significativa con esa clase media que el Gobierno quería vacunar a puntas de impuestos, esa misma que será la única capaz de mover la economía del país, y que le tocó viajar al exterior a vacunarse para poder mover sus industrias, pequeñas empresas o sus negocios.

El Gobierno Nacional sigue sin entender la desigualdad que tanto se habla en el paro, las exigencias constantes de los manifestantes de reducirla y que además es uno de los objetivos de desarrollo sostenible.
Cómo es posible que los altos funcionarios, que tienen la capacidad económica de ir a un país como Estados Unidos a vacunarse lo hagan acá, luciéndose en los medios de comunicación  como si fuera una gran victoria, esta oportunidad debería tenerla una familia de bajos recursos o la gran mayoría de empleados que necesitan enfrentarse todos los días a la calle. Esto es seguir pensando como las monarquías de la edad media, ellos son los que tienen los derechos y los pobres solo recibirán sus sobras, si las dejan.

Ojalá que los gobiernos de Bogotá, Cali o Medellín no se les ocurra quitarles ese cupo a los ciudadanos que necesitan esa vacuna; los pobres de estas tres ciudades son los que se suben en el transporte público, limpian pisos, hacen domicilios o son vigilantes, a ellos es donde debería llegar esa vacuna.

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El paro y la vacunación de los ‘Monarcas’

Por Jorge David Garavito Chica Durante estos 47 días de paro ya se pude evidenciar los problemas no resueltos por quienes manejan las políticas sociales, económicas y educativas en el país. El discurso es el mismo en las mesas de Bogotá, Cali o Medellín, se requiere por parte de los manifestantes acceso a educación de calidad, una mejoría en las políticas económicas sin acabar con la cla