Noticia del día

«hago parte de las 125.000 víctimas del Covid en Colombia».

Por Hermogenes Ardila

Los periodistas económicos tenemos el enorme sesgo de acudir a las cifras para titular los acontecimientos. No sabemos escribir sobre la muerte ni tenemos un método narrativo para expresar el desdén del luto. Quizás, Javier Ayala, si hubiera tenido la oportunidad de resumir en una línea su muerte hubiera escrito: «hago parte de las 125.000 víctimas del Covid en Colombia».Pero como los periodistas nos ocupamos de reseñar la muerte de los demás y dejamos nuestra propia noticia en manos de terceros, me atrevo a contar que conocí a Javier en una elección presidencial a principio de la década de los 80, cuando Caracol contrató aprendices de periodismo para recoger datos en los puestos de votación y llevarlos a la salda de redacción donde los cuartilleros los convertían en noticias.La jornada era larga y había que caminar sin pausa, sin más provisiones que una gaseosa ocasional. Al término de las elecciones fuimos a la sede de Caracol y coincidimos con Javier en un destartalado ascensor. «Somos los que contrataron para recolectar datos. Ya terminamos», le dije. Cómo no habíamos acordado precio con nadie, él se metió la mano al bolsillo derecho y nos dio 5.000 pesos a cada uno. «Hasta luego muchachos, y muchas gracias», nos dijo y se fue.De ahí en adelante, Javier siguió siendo un referente en periodismo económico. En Caracol y en RCN, tras haber pasado por El Tiempo y El Espectador, cuando estos diarios tenían tanta fuerza y credibilidad que tumbaban ministros. Luego fundó el Noticiero Nacional y también ingresó al periodismo corporativo y, como siempre, se portaba como todo un caballero, sin ínfulas ni distanciamientos, y de vez en cuando asistía como espectador a los partidos del equipo de periodistas económicos, donde entrábamos a campeonatos y nos eliminaban de primeros.Fue una generación anterior a la de redactores económicos a la que pertenecí, y fue nuestro referente para el manejo de fuentes, los títulares atractivos, los enfoques seductores y la avidez por la primicia, un atributo que hacía valiosos a los reporteros de antaño.En honor al señor, al gran periodista, plagiaría el hipotético título de su muerte. «Javier Ayala, la víctima 125.000 del Covid-19. Así, con cifras cerradas, para evitar la distracción innecesaria, como le gustaba llegar a sus lectores, a los radioescuchas y televidentes porque Javier no dejó medio sin estrenar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

"hago parte de las 125.000 víctimas del Covid en Colombia".

Por Hermogenes Ardila Los periodistas económicos tenemos el enorme sesgo de acudir a las cifras para titular los acontecimientos. No sabemos escribir sobre la muerte ni tenemos un método narrativo para expresar el desdén del luto. Quizás, Javier Ayala, si hubiera tenido la oportunidad de resumir en una línea su muerte hubiera escrito: "hago parte de las 125.000 víctimas del Covid en Colombia