Nota Política

Microplásticos han aumentado más de 80 % en Buenaventura

Por Universidad Nacional

Pedazos de redes de pesca, fragmentos de artículos desechables o restos de cremas corporales que contienen estas partículas contaminantes se asientan en el ecosistema acuático de la bahía de Buenaventura, debido a la inadecuada disposición de los residuos plásticos que utilizan las personas.
Este fue uno de los hallazgos de la ingeniera ambiental Daniela Vásquez Molano, estudiante de la Maestría en Ingeniería – Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en su estudio “Distribución espacial y aumento a través del tiempo de microplásticos en sedimentos de la bahía de Buenaventura, Pacífico colombiano”.En desarrollo de este trabajo se hallaron tres tipos de microplásticos –según tipo y tamaño– en la bahía, tanto en el estuario externo (sitio cercano al océano, con mayor influencia marina) como en el interno (sitio cercano a playas, descargas de ríos, zonas pobladas).“Ello evidencia que Buenaventura se está convirtiendo en un sumidero de contaminación de plásticos por ser el puerto marítimo más importante de Colombia y albergar una población numerosa”, detalla la estudiante de maestría.El trabajo expuso que entre 2015 y 2019 se dio un aumento de microplásticos del 84 %. “Las fibras fueron el elemento que más se encontró, pueden ser fragmentos de nylon de redes de pesca o de ropa, por ejemplo. Un estudio evidenció que una sola prenda de ropa puede producir hasta 1.900 fibras por lavado, que pueden ser una fuente importante de entrada al medio marino”.También destacó la presencia de fragmentos de bolsas o plásticos desechables que se degradaron –inferiores a 5 mm– y de pellets, que son pequeños cilindros plásticos introducidos en productos corporales como exfoliantes y bloqueadores.El estudio también evidenció que estos microplásticos se acumulan más en zonas cercanas a centros poblados, donde los ríos desembocan en el mar y en las playas. “Una gran proporción de estos ingresan por los ríos y por escorrentías”, explicó la ingeniera.Aumentan con la lluviaJunto con el grupo de investigación en Ecología y Contaminación Acuática (Econacua) de la UNAL Sede Palmira, la investigadora indagó sobre la contaminación de los microplásticos en la zona en épocas de lluvia y seca: “estos pueden venir a través de las escorrentías de agua, lo que facilita la acumulación de plásticos que están en los ríos y la basura acumulada en las playas”.Al respecto, estableció que en épocas de lluvia es cuando más se presenta contaminación de microplásticos, al parecer por el arrastre de estos y de macroplásticos en escorrentías, caudales de los ríos y de las playas.En el estudio analizaron cantidad, distribución y tipo de microplásticos que se acumularon en los sedimentos marinos en los años 2015 y 2019.Para estudiar los residuos del ecosistema utilizaron una “separación por densidad” con solución salina saturada, para que los plásticos se separaran, flotaran en la solución y se pudieran recoger para identificarlos por estereoscopio y microscópico, y clasificarlos según su tipo y tamaño.Medidas desde las entidadesLa investigadora alerta sobre la necesidad de que las autoridades, entidades gubernamentales o corporaciones ambientales tomen un control y generen medidas para reducir el ingreso de los microplásticos en ecosistemas acuáticos.“Estos pueden generar riesgos y efectos adversos para la biota y pueden comprometer su seguridad alimentaria. Como los plásticos son tan pequeños, los animales los toman como una fuente de alimento, los ingieren y pueden obstruir su organismo, alterar su comportamiento e incluso morir”.La ingeniera de la UNAL concluye que las personas deben ser conscientes de los impactos que provoca en su entorno el consumo excesivo de plástico, pues “estamos afectando la vida de los seres que habitan en el ecosistema, e incluso la de nosotros mismos”.

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Microplásticos han aumentado más de 80 % en Buenaventura

Por Universidad Nacional Pedazos de redes de pesca, fragmentos de artículos desechables o restos de cremas corporales que contienen estas partículas contaminantes se asientan en el ecosistema acuático de la bahía de Buenaventura, debido a la inadecuada disposición de los residuos plásticos que utilizan las personas.Este fue uno de los hallazgos de la ingeniera ambiental Daniela Vásquez Mola