Nota Política

Una fatídica ruta

Por Fernando Rivas

Se juntaron casi todas las condiciones al azar para que pasara lo que pasó a un brillante funcionario, dicen sus compañeros, del Banco de la República con 28 años en la entidad.

Efectivamente, se trata de Álvaro Torres, quien este jueves 9 de agosto tras salir alrededor de las 4 de la tarde de la sede principal del Banco emisor en el centro de la capital del país,  tomó su carro con destino al norte de la ciudad, sector Usaquén, adonde nunca llegó. En el camino se interpusieron dos hechos que marcaron su infausto destino. Una protesta de estudiantes en la Universidad Distrital de la Macarena y los cierres dispuestos para la ciclovia nocturna, lo obligaron a usar la aplicación waze que le marcó una ruta que lo llevaría a la muerte.            En efecto, esta hizo que avanzara hacia el barrio La Paz, y llegara a un callejón sin salida, una vía cerrada y ahí fue cuando echaba reversa un grupo de delincuentes lo atacó para robarle el carro y entonces le dieron un disparo en el pecho. Según se indica hay testigos de los hechos dicen las autoridades las cuales no han parado en sus operativos para dar con los criminales.                    La noticia cayó como un baldado de agua fría a sus esposa e hijos, y también a sus compañeros de trabajo que no lo podían creer. La Policía que reaccionó rápidamente llevó a Álvaro Torres al hospital La Samaritama, adonde llegó sin signos vitales. En las últimas horas más de 450 funcionarios del Banco de la República hicieron un plantón en el parque Santander, centro de Bogotá,  en donde pidieron que este crimen no quede en la impunidad.                           Desafortunadamente Álvaro Torres de 52 años,  fue guiado por waze hacia la muerte. El azar marcó su destino.

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